La gente suele pensar que el enamorarse incluye amor. Que tiene que ser enamorarse de alguien, o de algo, y querer verlo siempre que puedas para que en tus labios se dibuje una sonrisa. Que los amores incomprensibles no existen, ni tampoco los locos.
Que no puedo enamorarme del azul del cielo, o de tus pecas.
Pero todos estamos ciegos. Cuando nos preguntan por el amor pensamos en una chica con un vestido de tul que sonríe a un chico encantador de ojos azules mientras se cogen de la mano en el porche de su casa. No pensamos en que hay gente que seduce sin quererlo, y que también nos pueden enamorar con un "buenos días". Yo soy capaz de enamorarme de una sonrisa, o de tus ojos, o de tus manos, y quedarme maravillada. ¿Y qué, si quiero dibujar tu boca y comérmela a besos? ¿Tengo que llamar a eso amor?
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